Racine Ccs

Friday, January 27, 2012

50/50


La sola mención de la palabra cáncer produce temor, desasosiego, e incertidumbre. Es difícil encontrar a alguien que no tenga un familiar, un amigo, o un conocido que haya padecido, o padezca, esta terrible enfermedad. Desafortunadamente mi padre falleció a raíz de un cáncer en el pulmón que hizo metástasis. Los recuerdos de ese periodo inevitablemente me producen tristeza pero siempre trato de enfocarme en la enseñanza de vida que fue ver a mi viejo asumiendo su realidad con entereza, valentía, y una gran dosis de humor. Aún en los momentos más álgidos se encontraban destellos de un espíritu desenfadado que se negaba a abandonar la risa como un medio para combatir situaciones adversas.

Me permití hacer esta introducción personal porque creo que la película "50/50" captura este tipo de espíritu. Aunque no estamos frente a una comedia en sentido estricto, o una sátira sobre la cercanía de la muerte, el filme encuentra cabida para un humor creíble, y además necesario, en momentos de gran drama humano. La historia se centra en Adam (Joseph Gordon-Levitt) un joven, que después de asistir a una cita médica por dolores de espalda, es diagnosticado con en extraño tipo de cáncer localizado en la espina dorsal. Las probabilidades porcentuales de supervivencia son de un 50/50 lo que pone la vida de Adam, y la de sus seres más cercanos, en vilo.

El filme presenta situaciones, jocosas y dramáticas, que nacen de eventos cotidianos o pertinentes a la enfermedad, aspecto que permite que todo fluya de manera orgánica. Las relaciones de Adam con su mejor amigo Kyle (Seth Rogen), su madre Diane (Angelica Huston), su novia Rachel (Bryce Dallas Howard), y una joven e inexperta terapeuta llamada Katherine (Anna Kendrick) son manejadas con candidez y un ritmo siempre agradable. Joseph Gordon-Levitt nos brinda una muy sentida interpretación que logra establecer un vínculo inmediato, e indestructible, con la audiencia. Todos sus compañeros de reparto realizan un trabajo comprometido y lleno de sensibilidad.

El guionista Will Raiser, quien escribió la historia basándose en su experiencia directa con la enfermedad, y el director Jonathan Levine han confeccionado una hermosa película que, sin sermones o filosofías intensas, nos habla con elocuencia sobre la vulnerabilidad de la vida y el inmenso valor que tienen la amistad, el amor, y la familia para sobrellevar los momentos más oscuros.


Ramiro Cardozo B.-

Saturday, January 07, 2012

Drive



“Drive” es un relato criminal con elementos de cine de acción que en manos del director danés Nicolas Winding Refn (Bronson, Valhalla Rising) se convierte en una experiencia cinematográfica surrealista, hipnótica y diferente.

El protagonista de la historia (Ryan Gosling), cuyo nombre no se menciona en toda la película, es un experto conductor que realiza diversas actividades relacionadas con automóviles (Mecánico, doble de películas de acción, y chofer en actividades delictivas). Su vida solitaria, taciturna y anónima comienza a avivarse cuando establece una relación con su vecina Irene (Carey Mulligan) y su pequeño hijo Benicio (Kaden Leos). Esta sensación de aparente felicidad comienza a desintegrarse con la aparición del esposo de Irene que regresa después de haber cumplido una sentencia carcelaria.

Aunque los acontecimientos que narra la película no son particularmente originales, Nicolas Winding Renf consigue desarrollarlos de una manera singular. A través de ángulos de cámara poco tradicionales, música electrónica de nostalgia ochentera, austeridad de diálogos, y un estilo minimalista que combina momentos de gran elegancia visual con explosiones de violencia extrema, el director nos introduce en un mundo lleno de atmosferas envolventes.

Merece una mención especial la forma contundente en la que la obra ilustra las inmensas contradicciones que pueden estar contenidas en un solo individuo. El personaje central posee la capacidad de brindar afecto incondicional pero no le tiembla el pulso a la hora de cometer actos de violencia desbordada (Ejemplo de esto es una brillante escena que tiene lugar en un ascensor).

Ryan Gosling sigue demostrando que es uno de los intérpretes más talentosos de su generación. El actor utiliza con gran habilidad su mirada y expresiones corporales para transmitir las emociones y estados de ánimo de un personaje de pocas palabras. Su trabajo protagónico es impecable. Carey Mulligan lleva adelante su papel de forma cabal. Albert Brooks, quien posee una larga trayectoria en el género de la comedia, sorprende gratamente en el rol de de un frio villano aficionado a las armas blancas. Los siempre confiables Ron Perlman y Bryan Cranston realizan una sólida labor con sus respectivas interpretaciones.

Esta excelente obra posee todas las características para convertirse en un título de culto y confirma a Winding Refn como uno de los directores más prometedores del cine actual.


Ramiro Cardozo B.-

Friday, January 06, 2012

Historias Cruzadas (The Help)




Ambientada en el estado de Mississippi a principios de los años 60 “Historias Cruzadas” habla sobre el valor de la amistad, el coraje, y la realidad de una Norteamérica que comenzaba a reaccionar de manera categórica contra el racismo.

Skeeter Phelan (Emma Stone) es una joven de espíritu libre que regresa a su ciudad natal después de terminar estudios universitarios. Su nuevo trabajo como escritora de una columna de consejos de limpieza en un pequeño diario local la lleva a establecer una relación con Aibileen Clark (Viola Davis), sirvienta de una familia amiga. Esta interacción genera el interés de Skeeter en escribir un libro sobre la vida domestica de Mississippi desde el punto de vista de la servidumbre. Aparte de la pareja antes mencionada el filme nos presenta una amplia gama de personajes donde destacan una temperamental sirvienta llamada Minny (Octavia Spencer), la adinerada y tradicionalista Hily Holbrock (Bryce Dallas Howard), y la peculiar Celia Foote (Jessica Chastain), joven recién casada que tiene dificultades para ser aceptada en la comunidad en la cual reside.

La recreación de la época en que transcurre la historia es impecable. El director Tate Taylor, oriundo de Mississippi, se asegura que todos los detalles de la cultura del lugar se transmitan con naturalidad. Desde el punto narrativo el filme está bien construido y posee una equilibrada mezcla de seriedad temática y humor. Aunque en ciertos pasajes se puede conseguir uno que otro cliché melodramático no hay nada que afecte significativamente el buen desarrollo de la historia.

Sin restarle méritos a lo antes mencionado, la real razón para ver esta película es la esplendida labor de todas las actrices involucradas. Este filme es una lección de total entrega histriónica. Viola Davis nos ofrece una de las mejores actuaciones del 2011. Esta talentosa actriz transmite las diversas emociones de su personaje con una asombrosa honestidad. Es imposible mantenerse inmune ante este excepcional y conmovedor trabajo. Emma Stone se mueve con soltura y convicción en la piel de una joven que muestra rebeldía ante las viejas costumbres de su tierra natal. La hasta ahora desconocida Octavia Spencer brilla en el papel de Minny derrochando carisma, picardía, y una gran personalidad. Bryce Dallas Howard personifica, más que a alguien en particular, a la ignorancia, vacuidad, y falta de compasión de una sociedad llena de prejuicios. La bella Jessica Chastain se roba cada escena en la participa creando una mujer alocada, sensual, bondadosa, y llena de colorido. Allison Janney y la ya legendaria Sissy Spacek nos brindan excelentes interpretaciones en papeles complementarios.

“Historias Cruzadas” es un filme correcto, escrito y dirigido con buen criterio, que alcanza niveles superiores gracias a la increíble labor de un reparto de lujo.



Ramiro Cardozo B.-

Tuesday, January 03, 2012

El Juego de la Fortuna (Moneyball)



Dirigida por Bennet Miller “El Juego de la Fortuna” narra la historia real de Billy Beane (Brad Pitt), Gerente General de los Atléticos de Oakland, quien desarrolló un sistema de selección de jugadores contrario a todas las reglas y tradiciones previamente establecidas en el Beisbol. Limitado por un presupuesto bastante modesto Beane confecciona, con la ayuda de un brillante joven graduado en Ciencias Económicas (Jonah Hill), un sistema basado en datos estadísticos que permite la escogencia de los jugadores más adecuados para lograr las metas de la organización deportiva. Esta nueva visión de juego y negocio crea una fuerte resistencia por parte del entrenador del conjunto (Philip Seymour Hoffman) y un grupo de veteranos Scouts.

Miller, quien ya ha dado fe de su talento como director en “Capote”, desarrolla su historia de forma pausada pero siempre interesante. Apoyado por un magnífico guión escrito por Steven Zailian (La Lista de Schindler) y Aaron Sorkin (La Red Social) el director construye un filme sobrio, inteligente, y emotivo.

Un aspecto a resaltar es que la película funciona tanto para los fanáticos del Beisbol como para los no conocedores del mismo. El relato central, aunque transcurre en el mundo de las Grandes Ligas, posee elementos universales que pueden ser llevados a escenarios distintos al deportivo.

Todos los integrantes del reparto realizan una estupenda labor. Brad Pitt representa con absoluta credibilidad a un personaje lleno de convicción que lucha por lo que cree hasta las últimas consecuencias. Como ya nos tiene acostumbrados Philip Seymour Hoffman se pierde en la piel de su personaje y nos ofrece a un entrenador de la vieja escuela que tiene grandes dificultades para aceptar innovación y directrices poco convencionales. Pero la verdadera sorpresa es Jonah Hill. El joven actor, que hasta ahora se ha dedicado casi exclusivamente a la comedia, demuestra que tiene suficiente capacidad histriónica para representar personajes de mayor peso dramático. Su labor aquí es de altísimo nivel.

“Moneyball” es una obra redonda e inspiradora que combina de manera brillante cerebro y corazón. Un tipo de película que no se ve con frecuencia en la actualidad y que no deben perderse los afectos al cine con sustancia.


Ramiro Cardozo B.-

Wednesday, February 16, 2011

Reino Animal (Animal Kingdom)


Reino Animal” es el primer largometraje del director David Milchod y, en mi humilde opinión, uno de los mejores relatos criminales que se han plasmado en pantalla en los últimos años.

Escrito por el propio Milchod, el filme nos introduce en una familia de delincuentes asentada en la ciudad de Melbourne. La figura central es Joshua (James Frecheville), un adolescente de 16 años que después de la muerte de su madre se ve obligado a buscar refugio con su abuela Janine (Jacki Weaver) y un grupo poco ortodoxo de tíos ( Ben Mendelsohn, Luke Ford, Sullivan Stapleton, y Joel Edgerton). Esta nueva convivencia obliga a nuestro joven protagonista a entrar en un mundo de ilegalidad que lo convierte en el centro de una investigación policial liderada por el detective Leckie (Guy Pearce).

Los acontecimientos se desarrollan sin prisa y de manera envolvente. Sin recurrir a una violencia extremadamente gráfica, y alejándose de elementos trillados, Milchod construye un mundo que progresivamente se torna siniestro e impredecible. Aquí la intención no es crear figuras criminales glamorosas ni policías recios con apariencia de héroes. El principal objetivo de la obra es brindar una visión real y desgarradora sobre las distintas caras de la maldad y los comportamientos amorales.

La peligrosidad de los personajes y su entorno se percibe en todo momento, aún en situaciones que parecieran inofensivas. La manera en que van emergiendo las naturalezas oscuras de los involucrados genera una gran dosis de suspenso y no permite apartar los ojos de todo lo que sucede.

El reparto realiza una labor realmente encomiable. No hay ninguna intervención floja o fuera de foco. Merecen una mención especial el joven James Frecheville y la veterana Jacki Weaver. El primero, de manera eficiente e introspectiva, permite que veamos con claridad los cambios internos y el fuerte sentido de supervivencia de su personaje, mientras que Weaver se pasea con autoridad por la historia y nos brinda una matriarca maquiavélica e inescrupulosa que deja en ridículo a muchos villanos de renombre.

“Reino Animal” destaca de manera categórica dentro de su género. Un filme desarrollado con una habilidad sorprendente y un ejemplo de la inmensa calidad artística que puede ofrecer el cine australiano. Imperdible.

Ramiro Cardozo B.-

Cisne Negro (Black Swan)


El Cisne Negro” puede definirse como thriller psicológico con elementos de cine de terror. El filme, dirigido por Darren Aronofsky (Réquiem para un Sueño, El Luchador), nos introduce en la vida de Nina (Natalie Portman) una bella bailarina de ballet, con una fuerte represión emocional, que busca de manera obsesiva la perfección en el arte que practica. El relato nos ubica en el medio de los ensayos y proceso de selección de papeles protagónicos para una nueva versión de El Lago de los Cisnes que prepara la compañía de baile a la que Nina pertenece.

La primera media hora de la obra se mueve con algo de irregularidad y amenaza con ser excesivamente melodramática pero esto pareciera ser un truco del director, quien luego de transcurrida la etapa inicial aprieta el acelerador y nos envuelve en un universo donde se borran las fronteras entre la realidad y una fantasía agobiante. Todo lo que transcurre en pantalla es manejado con una astucia narrativa que mantiene constantes los niveles de tensión e incertidumbre.

Natalie Portman utiliza todos sus recursos físicos y emocionales para ofrecernos la mejor interpretación de su carrera hasta la fecha. La actriz se entrega de manera absoluta a su personaje y construye un impresionante y angustioso retrato sobre la desintegración de la cordura. Un magnífico trabajo imposible de olvidar.

La labor de Portman es respaldada con absoluta solvencia por Mila Kunis, el francés Vincent Cassel, y la experimentada Barbara Hershey. Los antes mencionados dan vida a tres personas que ejercen una influencia devastadora en el alma atormentada de nuestra protagonista.

Muy bien escrita, dirigida con agudeza, y actuada de manera impecable, “El Cisne Negro” es una obra de extraña belleza que conjuga sensualidad, horror, y metamorfosis.


Ramiro Cardozo B.-

La Red Social (The Social Network)


El director David Fincher (Seven, El Club de la Pelea, Zodíaco) y el guionista Aaron Sorkin (The West Wing) han reunido sus talentos para escudriñar las intimidades de uno de los fenómenos comunicacionales más importantes de los últimos años.

“La Red Social” relata el nacimiento y puesta en funcionamiento de Facebook y se centra en la figura de su creador Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg). La conceptualización y desarrollo de la idea es contada a través de flashbacks que surgen en las declaraciones de dos procesos legales que se siguen en contra de nuestro protagonista.

Los diálogos son extremadamente inteligentes y la manera en que se van desenvolviendo los acontecimientos es ágil y siempre interesante. Los conflictos personales, y legales, están muy bien escenificados. La cinematografía, a cargo de Jeff Cronenweth y la música compuesta por Trent Reznor (de Nine Inch Nails) son excelentes y le brindan gran personalidad a todo lo que transcurre en pantalla.

Jesse Eisenberg realiza una gran labor en el papel de Zuckerberg logrando transmitir las contradicciones de un individuo con una mente privilegiada. Aunque en la superficie Zuckerberg puede percibirse como un geniecito arrogante y frío, Eisenberg logra que veamos sus aspectos más vulnerables. En el papel de Sean Parker, creador de Napster, Justin Timberlake se mueve con soltura demostrando carisma y naturalidad. Pero, sin restarle meritos a los antes mencionados, creo que es Andrew Garfield, en el rol de Eduardo Saverin, quien logra el mayor impacto a nivel histriónico. El joven actor se roba todas las escenas en las que participa y se convierte en el motor emotivo de la historia. El resto del reparto realiza un muy buen trabajo complementario.

“La Red Social” es una película aguda e incisiva que no se limita a ser una simple crónica del surgimiento de Facebook. Fincher y Sorkin utilizan la premisa central para hablar sobre temas tan diversos como las motivaciones creativas, ética, amistad, traición, poder económico, y la necesidad que todos tenemos de ser aceptados.

Ramiro Cardozo B.-

Mi Familia (The Kids are All Right)


Jules (Julianne Moore) y Nic (Annette Bening) son una pareja gay que vive con sus dos hijos. Joni (Mia Wasikowska) tiene 18 años y está a punto de entrar en la Universidad. Su hermano Laser (Josh Hutcherson), de 15 años, es aficionado a los deportes y tiene curiosidad por conocer al donante de esperma (Mark Ruffalo) que permitió que ambos llegaran a este mundo.

Esta es la premisa de “Mi Familia” una película que habla sobre las relaciones familiares de una manera fresca y convincente. Lisa Cholodenko (High Art, Lauren Canyon) dirige el mejor filme de su carrera con una confianza admirable. La historia se desenvuelve con naturalidad y todos los giros narrativos tienen justificaciones lógicas. El guión, escrito por la propia Cholodenko y Stuart Blumberg, trata a todos sus personajes con gran respeto y los desarrolla de forma tridimensional. Aquí vemos seres reales con virtudes, defectos, contradicciones, y motivaciones de vida que se desentienden de cualquier artificio.

Aunque la pieza se centra en una pareja gay el concepto de familia es manejado de manera universal, lo que permite que todo tipo de espectador, independientemente de su orientación sexual, pueda sentirse identificado con lo que ocurre en pantalla.

Julianne Moore y Annette Bening realizan una labor digna de todos los elogios. Ambas actrices se conectan de manera absoluta y crean una interacción rítmica donde no hay una sola nota que luzca falsa. Es un verdadero placer ver a estas consumadas profesionales entregando, sin reservas, todo su talento histriónico. Mark Ruffalo se luce construyendo un personaje genuino que irradia sinceridad y simpatía a pesar de sus imperfecciones. Los jóvenes Mia Wasikowska (La Alicia de Tim Burton) y Josh Hutcherson llevan adelante sus papeles de gran forma manteniéndose a la altura de sus más experimentados compañeros de reparto.

“Mi Familia” inteligentemente evade desenlaces inmaculados y nos presenta una historia honesta llevada a la pantalla con sensibilidad, humor, y buen oficio cinematográfico. Un triunfo para Cholodenko y compañía.


Ramiro Cardozo B.-

Sunday, October 03, 2010

Machete



Robert Rodríguez vuelve a rendir homenaje al cine serie B de los años 70 con “Machete”, un título nada sutil que parodia a las películas de acción y crea un héroe monosílabo que busca venganza. Como ya lo hizo en “Planet Terror” el cineasta de origen mexicano crea en esta nueva aventura una textura visual descolorida y sucia que rememora un género caracterizado por un bajo nivel de producción.

El filme ofrece lo que promete: Violencia exagerada, un crudo y en ocasiones morboso sentido del humor, gratuitos desnudos de hermosas mujeres que inexplicablemente se sienten atraídas por un primitivo vengador, y un nutrido arsenal de armas que, además de las tradicionales (ametralladoras, pistolas, machetes, cuchillos, etc.), incluye saca corchos, calzado femenino, instrumental quirúrgico, e implementos de jardinería.

Por lo sobredimensionado de todo lo que aparece en pantalla, “Machete” puede definirse como una torcida comedia de acción que fácilmente pudiera alcanzar el título de película de culto. Pero, aunque algunos pasajes son divertidos, debo confesar que la película no me entusiasmó demasiado. Para ser un relato totalmente irreverente siento que no hay mayores sorpresas. Rodríguez nos avisa lo que va a suceder antes de que suceda. Todo está muy telegrafiado y esto disminuye significativamente el impacto de muchas escenas.

En el pintoresco elenco, que encabeza Danny Trejo, en el rol de Machete, encontramos nombres tan diversos como Robert De Niro, Steven Seagal, Michelle Rodríguez, Don Johnson, Cheech Marin, Jeff Fahey, Jessica Alba, y la problemática Lindsay Lohan (que parece hacer un retrato de sí misma). El trabajo de los mencionados es intencionalmente caricaturesco por lo que no hay que ponerse muy analítico con el nivel de las interpretaciones.

Estoy seguro que “Machete” tendrá sus seguidores pero, en mi humilde opinión, aquí no hay nada del espíritu creativo que Rodríguez derrochó en “El Mariachi”, su ópera prima.

Ramiro Cardozo B.-

Sunday, September 12, 2010

El Secreto de sus Ojos



Benjamín Esposito (Ricardo Darin) es un empleado del sistema judicial argentino que, después de jubilarse, decide escribir un libro sobre un caso de violación y asesinato ocurrido 25 años antes. Para pedir opiniones, consejos, y recordar el pasado, nuestro protagonista acude a Irene (Soledad Villamil), una juez en ejercicio con quien trabajó en la época del crimen y por la que guarda sentimientos que nunca pudo materializar.

Lo anterior es una descripción general de lo que ocurre en “El Secreto de sus Ojos” del director argentino Juan José Campanella. Ubicar este filme dentro de un género específico no es tarea fácil ya que utiliza elementos de cine policial, romance clásico, comentario social, e historias de misterio, y los envuelve en un tono nostálgico y evocador.

Campanella nos regala una historia construida de manera impecable que nos habla de temas como la amistad, ética, fragilidad de la vida, corrupción institucional, y la intensidad amorosa que puede existir entre dos personas a lo largo de los años. La película maneja todas sus piezas con impresionante eficacia paseándose por situaciones de altísimo registro emocional.

El guión, escrito por Campanella y Eduardo Sacheri (autor de la novela en la está basado el filme), es redondo e inteligente. Todos los personajes centrales están maravillosamente confeccionados. Sus personalidades y motivaciones van en perfecta sintonía con las decisiones que toman a lo largo de la historia. Aunque estamos ante una obra esencialmente dramática los guionistas dan unas cuantas pinceladas de elegante humor en los lugares correctos, además de presentar sus diálogos con expresiones autóctonas para asegurar que todo esté dentro de contexto. El recurso del flash back se utiliza de manera admirable y la calidad técnica de la pieza es indiscutible. Hay una secuencia dentro de un estadio de fútbol que es sencillamente magistral.

El siempre confiable Ricardo Darin ya ha trabajado varias veces con Campanella y el entendimiento creativo entre ambos se nota en pantalla. El desenvolvimiento del talentoso actor, interpretando a Benjamín Esposito, es fluido y contundente. Soledad Villamil realiza un trabajo de altura construyendo un personaje de apariencia vulnerable pero decidido y fuerte en los momentos de apremio (esto se pone de manifiesto en una escena de interrogatorio). El comediante Guillermo Francella en el papel de Pablo Sandoval, amigo y compañero de trabajo de Esposito, se roba todas las escenas en las que participa. Su personaje es de vital importancia en la historia y Francella realiza una labor inolvidable. Los argentinos Pablo Rago, Mariano Argento, Mario Alarcón, y el español Javier Godino, se desenvuelven con solvencia en sus respectivos papeles.

“El Secreto de sus Ojos” es una película a la que le quedan pequeños los elogios. Una excelsa realización que funciona en todos los niveles y pasa a ser un clásico instantáneo. Memorable.

Ramiro Cardozo B.-